REFLEXIÓN SOBRE LOS TECNOMITOS

 REFLEXIÓN SOBRE LOS TECNOMITOS


El video de Catherine L´Ecuyer empieza con la siguiente frase: “La industria tecnológica es una máquina para difundir mitos”. A esos mitos los llama tecnomitos y las divide en cuatro:

1. La idea de que la tecnología motiva. Dice que eso no es así, la tecnología no motiva. Cuenta que no es lo mismo atención sostenida, asombro o deseo de conocer, ya que son conceptos muy densos. La fascinación pasiva ante estimulaciones frecuentes en el que la persona está al remolque de que otro ha decidido por ella: los algoritmos. Los defensores de la tecnología daban 2 razones en la prueba: la tecnología no iba a traer ningún daño y que tenía beneficio educativo. Aun así, después de 10 años todavía no han traído las pruebas.

2. El Tecnomito de la brecha de gitan. Es una cosa muy poco hablada pero que ha circulado en todos los informes de las entidades internacionales durante 15 años. Esa idea de que si tenemos un dispositivo y acceso a internet, los colectivos desfavorecidos vamos a cerrar la brecha socioeconómica y que vamos a mejorar la educación. Cuenta que es un mito. Ya que salió un comunicado que los que por ejemplo utilizaban las tecnologías en mates sacan peores notas en esa misma asignatura. Los países que más habían digitalizado la educación estaban peor en pisa.

3. El mito del nativo digital. La idea es que hay una confusión. Los nacidos desde 1984 tienen más contacto con la tecnología pero no por ello han aprendido de la tecnología. En el informe los nacidos tienen más dificultades de entender las informaciones de redes porque necesitan un sitio de contexto y internet es un sitio descontexto: face news

4. Uso responsable. Hay que educar, el uso abusivo. la tecnología no es neutral. Está diseñada con una intencionalidad, hay empresas detrás, el modelo de negocio de las tecnologías. Su objetivo es aumentar el número de clientes y el uso del cliente. Junto con atrapar a los menores. Este mito es el que más daño ha hecho. 

Termina el video con la siguiente frase: “los que hacen multitarea tecnológica son enamorados de la irrelevancia”

La afirmación de Catherine L´Ecuyer de que "la industria tecnológica es una máquina para difundir mitos" nos invita a cuestionar muchas de las ideas preconcebidas que tenemos sobre la tecnología y su papel en nuestra vida. A menudo, aceptamos sin cuestionar que la tecnología motiva, que nos hace más inteligentes o que automáticamente reduce las desigualdades sociales. Sin embargo, al profundizar en estos conceptos, nos damos cuenta de que estos son tecnomitos, ideas simplificadas que ocultan la complejidad real del impacto de la tecnología en nuestra sociedad.

Por ejemplo, la creencia de que la tecnología motiva a las personas o que genera interés y deseo de aprender es una visión demasiado superficial. La fascinación pasiva que genera la tecnología, alimentada por estímulos constantes y algoritmos diseñados para captar nuestra atención, no equivale a un aprendizaje profundo o a una motivación genuina. La atención sostenida, el asombro y el deseo de conocer son conceptos mucho más densos y complejos que no se logran simplemente con estímulos tecnológicos. La tecnología, en muchas ocasiones, nos pone en remolque, dejándonos en un estado de fascinación pasiva en lugar de promover una participación activa y consciente.

Otro tecnomito importante es la idea de que la digitalización cerrará las brechas sociales y educativas. La realidad, como señala L´Ecuyer, es que esta creencia ha sido desmentida por numerosos estudios y experiencias en diferentes países. La simple posesión de dispositivos y acceso a internet no garantiza una mejora en la educación ni la reducción de desigualdades. De hecho, en algunos casos, los datos muestran que los estudiantes que utilizan tecnologías en ciertas materias pueden obtener peores resultados, y los países con mayor digitalización educativa no siempre tienen mejores indicadores. Esto nos lleva a entender que la tecnología no es una solución mágica, sino una herramienta que requiere un uso adecuado, contextualizado y acompañado de políticas educativas y sociales sólidas.

El concepto del "nativo digital" también es un tecnomito que merece ser revisado. Aunque nacemos en un mundo rodeado de tecnología, eso no significa automáticamente que sepamos cómo usarla de manera efectiva o que tengamos habilidades críticas para entender la información que encontramos en internet. La confusión entre tener contacto con la tecnología y entenderla en profundidad es grande. La información en línea está llena de descontextualización, noticias falsas y contenidos que requieren un pensamiento crítico y una alfabetización digital que muchas veces no se enseña ni se fomenta.

Por último, el tecnomito del "uso responsable" y la neutralidad de la tecnología nos lleva a reflexionar sobre la verdadera naturaleza de estas herramientas. La tecnología no es neutral; está diseñada con una intencionalidad concreta, generalmente orientada a maximizar beneficios económicos para las empresas que las crean. Esto significa que muchas veces, el objetivo principal no es el bienestar social, sino captar la atención, aumentar el consumo y, en particular, atraer a los menores. La publicidad, los algoritmos y los modelos de negocio están diseñados para mantenernos enganchados y consumir más, lo que puede tener efectos dañinos si no somos conscientes de ello.

En definitiva, esta reflexión nos invita a ser más críticos, responsables y conscientes del papel que juega la tecnología en nuestras vidas. No podemos aceptar ciegamente los mitos que nos venden, sino que debemos entender que la tecnología es una herramienta poderosa que puede ser utilizada para bien o para mal, dependiendo de cómo la gestionamos y qué valores promovamos en su uso. La educación, la alfabetización digital y una mirada ética son fundamentales para aprovechar sus beneficios sin caer en sus trampas. Solo así podremos construir una sociedad más justa, equitativa y consciente del verdadero impacto de la tecnología en nuestras vidas.

Comentarios

Entradas populares